sábado, 14 de enero de 2017

El amante virtual

                                   

Entrar a un chat para tener sexo virtual o cibersexo con una persona anónima, se ha convertido en una práctica común entre muchos usuarios de Internet. ¿Hasta dónde afecta la vida sexual fantasiosa, a la vida sexual real?

·         Nenita hace ya unos diez años, que empezó a meterse en Internet para conocer a posibles novios. En la manera convencional no había tenido mucha suerte con los hombres, así que pensó que la red le abría un mundo de posibilidades

·         Se había casado, se había divorciado, había tenido un novio, dos, tres… Y nada, no tenía suerte.

·         Habiendo sido abusada por su padre a temprana edad, tenía problemas en sus relaciones, al ser tocada era una mujer frígida.

Y en la red encontró a gente que durante un tiempo le procuró muchas alegrías. Los conocía, chateaba con ellos un par de meses, se empeñaba en conocerlos y quedaban, estaban un tiempo y final de la historia.

Así pasaron tres o cuatro, mientras ella se desesperaba.

Un día encontró a un hombre en un chat se comenzó a tejer un ideal sobre él, se convirtió en su amante virtual todos los días pasaban horas chateando, tenían cibersexo, al fin había alcanzado un orgasmo, no  comprendía porque con  él sentía cosas que nunca había sentido, no lo llego a conocer en persona pero afirma que ese ´´FUE SU MEJOR SEXO´´  es incapaz de comprender que tiene problemas debido a los abusos de su niñez y que por ello se rehúsa al contacto físico. Al final  todo terminó.

Debido a sus traumas que nunca fueron atendidos y no ha podido superar  quedó completamente enganchada en el sexo por internet, masturbándose con personas que no sabe quiénes son, que conoce en salas de chat y en foros.



miércoles, 26 de octubre de 2016

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MENTIRAS

Todo comenzó desde el Chat. Ella buscaba una nueva alternativa para salir de la soledad que la atormentaba. En ese momento busco en un chat. Al entrar varios saludaron pero hubo uno en especial que le llamo la atención, luego de dejar la sala y pasar a privado quedaron en leerse todos los días a determinadas horas chateaban y eran charlas profundas. Se fueron haciendo más íntimas, llegaron a verse en Skype tener ciber sexo, sexo por teléfono.  Daba la sensación que era algo sincero desde ambas partes.


Cada uno comenzó a contar sus cosas, ella con mayor profundidad. Ella se sentía tan segura con él, ya sea por llevarle muchos más años o, tal vez, por la madurez de las palabras con las que él se manifestaba y sobre todo por su historia. Una historia pocas veces escuchada, pero a la que nunca le dio más importancia de la que él le daba. Ella también tenía su historia y ambos pactaron no hacerlas tan extremistas.


Las conversaciones sucedían día tras día, y ella se enamoraba sin tan siquiera haberlo conocido en persona. Él confesaba lo mismo y ella le devolvía el mismo sentimiento.
Él comenzó con problemas familiares, económicos y ella tan comprometida con las personas que quería se preocupaba hasta tal punto que le envió  pequeñas suma de dinero para poder ayudarlo y tratar de salvar momentáneamente ciertas circunstancias.


Mientras todo eso ocurría ambos proyectaban formar una familia, cada uno con sus aportes. Ambos o al menos ella, creía que había conseguido al hombre que siempre había buscado


Hubieron situaciones en donde ella se desilusionaba creyendo que él ya no deseaba estar más en contacto, pero él siempre buscaba la manera de darle tranquilidad y con decir “te amo” ella lo creía y esperaba lo que tenía que esperar, porque realmente amaba a aquel desconocido hombre.
Llegó el momento de conocerse y cuando ella lo vio se desvelaron todas las dudas. Fue un beso que selló su amor. Y desde que estuvo a su lado ella se sentía cuidada, protegida, amada, deseada…


Fueron tres días perfectos en los que ella no quiso preguntar en profundidad quién era ese hombre que estaba en su casa. Había mandado a sus hijos a pasar días casa de los abuelos, para poder pasar esos días solas con él- ¿Por qué no se cuestionó nada? La respuesta era que; antes en una charla por Chat, ambos se habían jurado aceptarse como eran y eso ella lo estaba cumpliendo. Porque ella amaba a ese hombre que compartía ahora su casa, su lecho.

Fueron tres días de proyectos de él con ella. Ella se sentía apabullada, pensando si todo eso era verdad, porque era maravilloso y lo quería cuidar.
Llegó el día de la partida y ella sintió que él se llevaba su alma, y que pronto, en diez días él la traería de vuelta para estar todos juntos en familia
Fue feliz y temerosa. Feliz porque él le decía que ya no estaba sola. Pero en el fondo temía que nunca más volviera.

Y lamentablemente fue lo último. Nunca más volvió y nunca más se contactó. La primera señal fue cortar contacto telefónico. Alegó que su celular se había roto. Ahí comenzaron una infinidad de preguntas, ya que si uno desea comunicarse lo hace por teléfono fijo, cambia su chip a otro teléfono, siempre hay alguna alternativa.
Luego se distanciaron los Chat y los correos pero nunca fueron desalentadores. Pero se alejaron con el tiempo. Y mientras estas comunicaciones se dilataban ella sentía que volvía a morir.
Nada encajaba. Había cientos de preguntas sin respuestas.



Ha pasado ya un tiempo prudencial y miles de preguntas flotan por su cabeza. ¿Qué sentido tuvo todo esto. Con qué fin él `pudo.....

Ella aún vaga por la red buscando el amor verdadero, él nunca mas entro a menos con su nick, lo más seguro es que siga por allí engañando con otros nick





T

lunes, 17 de octubre de 2016





Este será la primera vez que escriba en este lugar, lo pensé mucho.

He entrado en salas de chat y me ha llamado mucho la atención la dinámicas de estas salas.


Durante este tiempo he venido recopilando historias de diferentes lugares las cuales pienso contar acá. 


Subire una a la semana , espero les llame la atención.